¿Cómo es el desarrollo entre los 9 y 11 meses?

Entre los 9 y 11 meses, el desarrollo del bebé muestra grandes avances en movilidad, comunicación y juego social: se sientan sin apoyo, comienzan a ponerse de pie y aparecen los primeros gestos y palabras.

Áreas del desarrollo

La maduración infantil se clasifica en tres áreas principales:

  • Motora: movimientos y control corporal.
  • Psicosocial: interacción, emociones y conducta.
  • Lenguaje: comunicación y comprensión.

Es importante estimular cada una de estas áreas, adaptándose a las necesidades individuales del niño. De este modo, se acompaña un crecimiento más integral. Incluso en casos de patologías, el estímulo temprano puede mejorar condiciones de base.

Desarrollo del bebé de 9 a 11 meses

Motor:

  • Se sienta sin apoyo (80% a los 8 meses) (Hasta 11 meses)
  • Pinza digital inferior
  • Se para solo (9 a 17 meses)

Psicosocial:

  • Ansiedad de separación (7 a 11 meses)
  • Juega a las escondidas (7 a 9 meses)
  • Llora ante extraños (7 a 10 meses)
  • Saluda con la mano (9 a 12 meses)
  • Viene cuando se lo llama (11 a 12 meses)
  • Aplaude
  • Puede comer con la mano
  • Tira un juguete y espera que lo recojan
  • Falta de atención conjunta*

Lenguaje:

  • Silabeo no específico (7 a 11 meses)
  • Mamá y papá
  • Respuesta al NO
  • Comprende preguntas y órdenes sencillas (9 a 12 meses)
  • Primeras palabras con sentido
(9 a 12 meses)

Signos de alerta:

Si bien cada niño evoluciona a su propio ritmo, durante el desarrollo del bebé entre los 9 a 11 meses existen señales que conviene observar:

  • Falta de respuesta a los sonidos
(1 a 11 meses)
  • Falta de organización de los ciclos de sueño (4 a 11 meses)
  • Ausencia de contacto visual (4 a 11 meses)
  • No tiene interés en manipular objetos
(7 a 12 meses)
  • Poco interés en la comunicación social (7 a 24 meses)

¿Cuándo buscamos un seguimiento más periódico?

De 0 a 3 años, la relación entre el niño y su cuidador es clave para su desarrollo. Es importante que:

  • El cuidador responda a las necesidades del niño.
  • El cuidador lo mire cuando le habla.
  • El cuidador fomente el intercambio de miradas con el niño.

Estimular estas interacciones fortalece el vínculo y promueve el desarrollo emocional y social del niño. En consecuencia, el acompañamiento del cuidador impacta directamente en la seguridad y confianza del bebé.

El desarrollo del bebé entre los 9 y 11 meses es dinámico y único en cada niño. Ante cualquier duda sobre los hitos de esta etapa, lo más recomendable es consultar con su pediatra de cabecera. Acompañar su crecimiento con información confiable y cuidado profesional hace la diferencia.