Observar las deposiciones y la orina de los más pequeños es una forma simple de conocer su bienestar. Te contamos qué es normal en cada etapa y cuándo es importante consultar.
Las deposiciones y la orina son indicadores importantes del bienestar en los primeros años de vida. Su frecuencia y aspecto, así como los cambios a lo largo del tiempo, ofrecen información valiosa sobre la salud y el desarrollo del niño. Por eso, contar con una guía clara sobre qué es esperable y cuándo consultar al pediatra ayuda a las familias a acompañar con mayor tranquilidad el crecimiento de sus hijos
Deposiciones
Meconio
Los recién nacidos generalmente comienzan con una deposición gruesa, oscura o verdosa llamada meconio en los primeros días. Esta es viscosa, puede pegarse a las superficies y son difíciles de limpiar. Alerta: no presentar meconio en las primeras 24 hs.
Transición a Amarillo
Después de expulsar el meconio del intestino, las deposiciones del recién nacido se vuelven progresivamente más amarillentas y menos viscosas. Alerta: Deposiciones con sangre, negras o blancas.
Color y Consistencia
El color y la consistencia de las heces pueden variar debido a la inmadurez intestinal. Con el tiempo y a medida que el sistema madura, estas características también cambian. Dependen de los tipos de alimentos y de la leche consumidos.
Reflejo post-alimentación
Al inicio, las deposiciones ocurren después de la ingesta de leche (reflejo gastrocólico). En esta etapa el niño puede presentar entre 6 y 8 por día. Luego, con los años y los cambios en la alimentación, la frecuencia disminuye de manera progresiva hasta llegar, en general, a una deposición diaria.
Fase Semilíquida
Las deposiciones suelen ser semilíquidas hasta que comienza la alimentación complementaria a los seis meses de edad. Luego y con los cambios alimentarios, se vuelven más formadas. Estos cambios varían dependiendo de la alimentación complementaria y la hidratación del niño.
Heces Verdes
Las deposiciones verdes son comunes y no deberían causar preocupación, especialmente si el paciente ha tenido alguna infección de las vías respiratorias superiores en los últimos días. Igualmente, todo cambio en las deposiciones pueden consultarse con su médico de cabecera.
Comparación de Hábitos
Para diferenciar entre deposiciones regulares, diarrea o estreñimiento (a veces una tarea difícil), es necesario comparar las deposiciones REGULARES del paciente y, además, observar sus cambios, así como también la progresión antropométrica y el estado general del niño.
Frecuencia y cambios en la orina (diuresis)
Filtración de orina
La orina proviene de la filtración de elementos en nuestra sangre a través de los riñones y se almacena en la vejiga para luego evacuarse.
Supervisión de la hidratación
Puede ser una herramienta útil para supervisar la hidratación de los pacientes.
Diuresis neonatal
Las 6-8 diuresis que tiene un paciente como neonato tienen una pequeña disminución en frecuencia
a 4-6 veces al día en el
primer año.
Variación de la diuresis
El color y el olor de la orina dependen de la hidratación del paciente. Más clara indica mejor hidratación, mientras que más oscura refleja menor ingesta de líquidos. Ante cambios en la coloración o la frecuencia, se deben considerar posibles enfermedades infecciosas.
Cuidado neonatal
Los recién nacidos suelen presentar diuresis y catarsis después de cada alimentación. Es importante limpiar al paciente después de cada evacuación o diuresis, ya que el contacto con estos materiales puede irritar la piel y causar enrojecimiento, hinchazón o predisponer a infecciones.
Frecuencia
El aumento (poliuria) o disminución de la diuresis (oliguria/anuria) puede ser consecuencia del aumento o disminución de la ingesta de agua, infecciones u otras patologías que deben ser controladas por un médico.
Higiene
Higiene masculina
Los genitales masculinos deben ser controlados si la abertura del ureter está obstruida o parcialmente obstruida. No debemos forzar el prepucio hacia abajo, ya que puede causar lesiones que pueden provocar fibrosis y deformación del pene.
Higiene femenina
Las mujeres tienen más probabilidades de tener infecciones del tracto urinario que los hombres. Los genitales femeninos deben limpiarse desde la vulva hacia el ano y no al revés para no contaminar el sistema urinario.
En resumen, observar de manera regular las características de las deposiciones y la orina es una herramienta simple para seguir de cerca la salud infantil. Además, este hábito facilita la detección temprana de posibles alteraciones. De esta forma, permite consultar a tiempo con el pediatra y recibir la orientación adecuada.
